Lo siento, ¡es que hacía tanto frío al amanecer!- Respondió cabizbajo. Cerró la puerta, mientras se quitaba el abrigo y dirigía una mirada avergonzada a su interlocutor.
Éste, un hombrecillo de estatura mediana, y contextura gruesa, le devolvió una mirada mas amable que severa.
- Apura, muchacho, que necesito pedirte que vayas a dejar una encomienda, antes que comience a llegar el público, ¡realiza una limpieza rápida!.
Phillipe se apresuró a tomar escobas y plumero, comenzó su tarea por el lado contrario de donde se encontraba su amada pintura, sintiéndose inexplicablemente más alegre por cada pasillo que iba avanzando.
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